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De los paseos que nos topamos en la vida y la gente que vamos encontrando en el día a día, nos hallamos con muchas más cosas que simplemente un decálogo de letras que intentan definir al colectivo LGTB+, ¿pero qué hay más allá del +?

Debido a esto, el acrónimo podría quedar de la siguiente manera: LGBTQQICAPF2K+, que significa: lesbiana, gay, bisexual, transgénero, transexual, travesti, queer, questioning (cuestionador), intersexual, curioso, asexual, agénero, aliado, pansexual, polisexual, amigos y familia, dos espíritus, kink y más.

¿Es necesario llevar toda esta nomenclatura ante la diversidad de Identidad o género?

Sí. Es necesario, la búsqueda para encontrar un lugar en común, información, protección y/o compartir la experiencia ha hecho que nuestra sociedad dejara de ser nómada. Crear su propia cultura y códigos, más aún cuando se han implantado socialmente dogmas castrantes en la conducta afectivo-sexual de las personas.

El heterosexualismo tampoco escapa de estos cánones inducidos sea por religión, política o simplemente del poder económico imperante.

Hablaremos esta vez de la “Cultura o Teoría Queer”…

A mediados de la década de 1980 (casi los ’90) la palabra “Queer” (que quiere decir “raro”) comienza a tomar una designación hacia lo diferente, eso que escapa de lo que quiere atribuirse a lo “normal”, así como el término “gay” lo fuera a finales de la década de 1960. El término puede tener varios significados dependiendo de su uso, pero en general se ha asociado con el estudio y la teorización de las prácticas sexuales y de género que existen fuera de la heterosexualidad, y que desafían la noción de que el deseo “heteronormalista» y claramente es un pulso al heteropatriarcado.

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Atención!!! Ser Queer no es sinónimo de ser “Gay”

La estructura de quienes se consideran “Queer” esta más allá de algunos patrones político-cultural / social que desafía al heteropatriarcado y dentro de muches Lesbianas/Gay los factores de la heteronorma están muy establecidos e incluso han homologado parte de estos patrones, fobias interiorizadas. Los más notables son cuando se habla de pluma o vemos personas Lesbianas y Gays formando parte de partidos políticos de derecha.

Pero volvamos a la Cultura o Teoría Queer…

Uno de los puntos más relevantes de ella es la perspectiva de no solo buscar la igualdad de quienes tienen prácticas sexuales no heterosexuales, sino también luchar por eliminar la opresión racial y de clase social.

El empleo del término ha sufrido cambios sustanciales a lo largo de los siglos XX y XXI. Actualmente, el objetivo de la comunidad Queer es el de eliminar las etiquetas sociales y culturales del binarismo, considerando la posibilidad de que las personas se muestren socialmente como deseen sin pertenecer a ningún grupo. Del mismo modo, la comunidad Queer sostiene que una persona puede establecer relaciones sexo-afectivas sin definirse como homosexual (Lesbiana/Gay) o heterosexual, ya que consideran que:

1. Las personas pueden relacionarse con otras sin la necesidad de responder a un modelo de sexualidad hegemónicamente establecido.

2. Debe permitirse la apertura a modelos alternativos a la monogamia; como el poli amor o el arromanticismo.

En este punto resulta interesante mencionar el trabajo de Brigitte Vasallo, al afirmar que: «El sistema monógamo es una tiranía. No es una opción: es un mandato, y es la violencia simbólica inscrita en ese mandato es la que nos impide escoger maneras diferentes incluso cuándo creemos escogerlas.

En ocasiones nos toca la lotería de la vida y los mandatos nos resultan oportunos, cómodos, pero eso no los convierte en opcionales.” Por otro lado, y para Paul B. Preciado, este término trata de designar a un “Movimiento post-identitario”, es decir: «Una posición crítica ante los procesos de exclusión y de marginalización que genera toda ficción identitaria, tanto dentro de sociedades heterosexuales como en la cultura gay.» Luego, Eve Kosofsky Sedgwick (en su libro Epistemology of the Closet) explicita que la dicotomía homosexual/heterosexual le resulta simplista, por lo que estipula que la “sexualidad Queer” forma un tercer género, el cual se contrapone a este conjunto binario que ha generado la sociedad y que comprende todos los matices que el género puede adoptar.

En cuanto a material bibliográfico sobre la cuestión o cultura o teoría Queer se encuentra el mencionado trabajo de Daniela Rendón y el libro Barbarismos Queer y otras esdrújulas de los docentes españoles Lucas Platero y Miguel Ángel López. Este libro funciona como diccionario activista en el que participan 53 personas definiendo distintos términos que surgen de la necesidad de pensar sobre cómo se produce el lenguaje que usamos, siempre con una mirada crítica:

 ¿Sabes qué significa Queer, qué es lo NO Binario, la Heteronormatividad, lo trans?

Es importante resaltar que ha existido un intercambio constante entre teoría(s) y política(s) Queer, lo que ha permitido desdibujar los límites entre unas y otras e ir más allá de la concepción binaria de estos dos ámbitos definidos uno por exclusión del otro.

El término Teoría Queer aparece en 1991 en un artículo de Teresa de Lauretis en el número 2 de la revista “Differences” en el que denunciaba que los “estudios de gays y lesbianas” se había “integrado” demasiado cómodamente en la Universidad, y además se preguntaba por el papel de los estudios lésbicos en ese conjunto unido por una “y”. De Lauretis defendía que era necesario que este tipo de estudios realizara una reflexión teórica mucho más crítica y más atenta a las diferencias dentro de la comunidad feminista y gay (de orientación sexual, de sexo, de raza, de clase social, etc.).

La “Teoría Queer” en la expresión que utilizó ella entonces (y que en 1994 criticaría en la misma revista por haberse convertido en algo “vacío”), que más que una teoría entendida como corpus acabado es un conjunto de teorías o estudios en formación, va a problematizar no solo los espacios políticos del movimiento de Lesbianas y Gays sino también el ámbito de los estudios académicos de Lesbianas y Gays. Ricardo Llamas en 1998, propuso el término teoría torcida como posible traducción del vocablo inglés Queer theory. En Argentina la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA lleva adelante desde 1994 un importante proyecto académico y de militancia denominada “Teoría Queer” desde este mismo espacio proponen: «El programa propone un espacio de articulación de proyectos de docencia e investigación con las prácticas de activismo y militancia en movimientos políticos contra la represión y la discriminación por géneros, orientación sexual e identidad de géneros.”

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¿Entonces la postura Queer, sería un paraguas que engloba a muchas de las definiciones que se dan de género, identidad y rol en la sexualidad?

Aquí encontramos teorías contradictorias en las cuales muchos así lo avalan y otros insisten que la “Teoría Queer” elitista. Una crítica que se la hace a la “Teoría Queer” es que generalmente usa una jerga muy técnica, escrita por y para una pequeña y restringida élite. Por lo tanto, es parcial y, en la práctica, únicamente se conoce y se hace referencia a ella en universidades (Malinowitz, 1993). Por eso una crítica recurrente contra la teoría Queer es que generalmente utiliza un lenguaje altamente técnico, escrito por un grupo selecto, ideológicamente orientado, y, por tanto, tiene un sesgo clasista. Además, aquellos en una posición de poder tienen acceso a los medios, donde pueden expresar su interpretación, definiciones y descripciones de estos temas. Estas personas reciben «el privilegio de colocarle nombre a las cosas”.

¿En qué letra te designas o te asignas tu correspondientemente a tu Identidad, Género y Rol?

¿Querid@ lector para ti es importante encontrar una legitimación de tu Identidad, Género y Rol?

Llegó, quizás ese momento, en donde nos cuestionamos o nos acomodamos. Quizás esa frase de Hannibal Lecter, defina más que correspondencia de nuestra personalidad:

“Observas o Participas

PD: Con amor Miquel Claudi López

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2 comentarios en «En la acera de en frente 5»

  1. Actualmente, me siento identificado con el idea de Søren Kierkegaard :
    “Si me nombras me niegas. Al darme un nombre, una etiqueta, niegas las otras posibilidades que podría ser. Encasillas a la partícula en ser una cosa, al nombrarla, al concretarla. Pero al mismo tiempo la estas creando, la defines para que exista.”

    Esto supone en mi caso, que los postulados 1 y 2 encajen completamente con mi visión del mundo, y más ahora que todo está en proceso de redefinición y filtrado.

    Muchas gracias Miquel por tu aportación, me encanta leerte.

    PD:Incluso la observación es una participación del individuo en la situación, pues su acto provoca nuevos actos y cambios, antes, durante o después.

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