Había escuchado hablar de ella, de su historia de amor y de la publicación del libro Grigor: Duende de los tejados, una obra de Ana Luisa López Muñoz y Enrique de la Llana Serrano, su marido.

Este año, la vida me ha concedido el regalo de conocerla en persona. Ella es una mujer de raíces extremeñas y madrileña por elección, sin embargo ha elegido, desde hace unos años, pasar sus veranos en un trocito de mi querido mediterráneo.

Entrevista a Ana Luisa López 1

En primer lugar, quiero agradecer a Ana Luisa la gentileza y el buen corazón con el que me recibe en el apartamento sito frente el mar.

BS: Dime, Ana Luisa,  ¿cómo una mujer extremeña, residente en una ciudad cosmopolita como es Madrid, acaba asentándose en un trocito de mi Mediterráneo?

Ana Luisa: Me siento en deuda con esta luz, con este mar y con esta naturaleza. Es el ecosistema que me rescató en los momentos en que mis heridas eran más profundas y donde realmente he encontrado el equilibrio, la paz y la inspiración.

BS: Tienes un curriculum de haber sido siempre una buena estudiante, o ¿me equivoco?

Ana Luisa: Siempre no fui buena estudiante. Procuro escaquearme todo lo posible porque a mí lo que más me gustaba era jugar, era dibujar muñecas recortables, era organizar obras de teatro con mis vecinas, con mis amigas, con mis hermanas, pero en cuanto se me despertó la curiosidad por los aprendizajes yo ya tendría 15-16 años y cuando supe lo que me gustaba de verdad que era magisterio pues entonces ahí desperté completamente a la maravilla que era aprender lo más y lo mejor. Ahí sí que despunté.

BS: Cuéntanos,  ¿cómo empiezas educando, conviviendo y acompañando a niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad?

Ana Luisa:  Cuando terminé la carrera de Magisterio en Valladolid, vi que había muy pocas opciones de comenzar a trabajar de forma inmediata, así que solicité una beca colaboración para trabajar en un centro de menores protegidos de la Comunidad de Madrid. Tenía un currículum muy bueno, me cogieron desde el principio y cuando llevaba 6 meses de becaria se propusieron unas oposiciones y las aprobé a la primera. Así que con 22 años ya tenía mi plaza estable. En este centro estuve 8 años hasta que mis alumnas cumplieron la mayoría de edad y se me ofreció otra posibilidad, un cambio drástico, que yo acepté de inmediato y ahí empezó mi trayectoria como maestra en otro centro.

BS: ¿Siempre estuviste en la misma escuela o fuiste cambiando?

Ana Luisa: Noooo,  toda mi vida ha sido de cambios muy bruscos.  He pasado de trabajar con menores desprotegidos a trabajar en una cooperativa de padres que era todo lo contrario, niños y niñas con una situación económica súper alta y que lo que querían sus familias era educarles en la felicidad con nuevos proyectos educativos. Ahí tuve la suerte de formar parte de un proyecto muy pionero y maravilloso que es de ahí de dónde salió luego toda mi faceta que yo pude llevar a cabo en otro sitio.

BS: ¿Qué valores les inculcabas a tus alumnos o les querías transmitir?

Ana Luisa: Sobre todo que fueran auténticos, que no renunciarán a su forma de ser, pero siempre desde la cooperación entre ellos, la solidaridad y las conquistas compartidas entre todos los demás. Todos los descubrimientos que se hacían de forma individual y todos los logros a los que llegaba cada uno era una celebración para el resto de los compañeros y compañeras y todos disfrutábamos de haber llegado a establecer este tipo de conclusiones

BS: Además de maestra eres estudiosa de la magia celta,  un tema que a mí me gusta bastante y me gustaría que nos explicaras un poquito, una pincelada de qué va este tema.

Ana Luisa:  Cuando yo estaba trabajando en un centro de maestra de Educación Infantil, una compañera, una amiga me propuso una iniciativa de montar juntas una tienda dedicada a la magia celta. Entonces a mí me apasionó y nos constituimos como socias. Montamos una tienda en el centro de Madrid que se llamaba “El hechizo de Lavapiés”. Impartimos cursos de iniciación a la magia, de magia superior y de adivinación y al mismo tiempo, todas las consultas que recibíamos de todo el mundo que entraba, pues así, vamos solucionando  y conseguimos más que una tienda, se acercarse a una institución. Y fue cuando yo tuve mis primeros contactos con los aprendizajes por así decirlo académicos de la historia de la energía, de la magia, de los hechizos, de la transformación y sobre todo, la capacidad de poder ayudar en cosas cotidianas a la gente que lo necesita.

BS: Sé que tuviste un amor a primera vista que ha durado 33 años y con el que tienes un libro me gustaría que nos hablaras un poquito de cómo surge la idea de éste.

Entrevista a Ana Luisa López 2

Ana Luisa:   Pues en realidad la idea de publicar este cuento surge como un homenaje a su memoria. Fue impulsada por un grupo de poetas de  turismo poético que cuando nosotros fundamos una galería de arte en la que también promocionábamos la cultura, la música y el arte en Madrid, quisieron cada año rendirle un homenaje para recordar todo lo que había hecho por la cultura en el centro de Madrid. Entonces fue cuando me sugirieron la posibilidad de empezar a sacar a la luz trabajos que habíamos hecho en común y surgió el primero de todos que fue este cuento, que lo escribimos en el año 88 y que fue el año que decidimos unirnos en matrimonio. Con ilustraciones de él, a mí me costó mucho dar este paso, porque significaba rememorar una situación en la que yo todavía estaba tremendamente frágil ante su ausencia y conseguí que fuera una terapia para mí, un homenaje para él y un reconocimiento para el resto de las personas que le conocía y las que le quedan por conocer lo que éramos capaces de hacer juntos, en equipo.

BS:       Desde que te has jubilado, no paras. Cuéntanos, ¿qué estás haciendo?

Ana Luisa:   Bueno, en realidad cuando me jubilé, al poco tiempo, fue cuando entramos en confinamiento. Y claro, me quedé “parapetada”, como todo el mundo. Lo cual también me dio la posibilidad de bucear entre todo lo que anteriormente teníamos archivado y no le habíamos dado salida. Volví a recuperar la cantidad de cuadernos de viajes, de obras de arte de Quique, de ilustraciones que yo había estado publicando en revistas referidas al tema de mujer trabajadora de la enseñanza y, para mí, fue como ser una archivera de biblioteca, rebuscar entre toda la obra que teníamos hecha, que la verdad es desmesurada y ponerla un poco en orden. Tengo la idea de ir sacando la luz poco a poco. No tengo prisa, una vez que terminó el periodo de confinamiento, me di cuenta que quedaban muchísimas cosas por hacer y al mismo tiempo no me dejaron parar. Es un poco como recoger los frutos de la cosecha que has sembrado. La única gran pena es no haber recogido los frutos de la cosecha con mi gran equipo, con mi compañero, con mi gran amor, pero yo le di mi palabra que eso lo haría por los dos y es lo que intento hacer ahora.

BS:       ¿Qué les dirías a todas estas mujeres jubiladas, abuelas, o que se jubilan ahora y que dicen que se aburren, que no saben qué hacer?

Ana Luisa:   Yo también soy abuela, pero funciono más como lo que he sido, una maestra de Educación Infantil que como una abuela. Me divierto tanto con mis nietos como ellos conmigo. Lo más importante es sentirnos útil y que toda la experiencia que hemos ido acumulando es parte de la sabiduría que tenemos que seguir transmitiendo para que haya un relevo que sepa poner los pies en su sitio y continuar con tantas tareas pendientes que nos quedan para hacer que este mundo sea un poco más agradable para todos.

BS:       Y a las jóvenes a las mujeres jóvenes o a los hombres a la juventud en general que le podrías transmitir para conseguir esto que comentan

Ana Luisa:   Que no tengan miedo. Que son tiempos difíciles, pero que cada uno de ellos, es necesario y es imprescindible, que nuestros jóvenes, es la apuesta más grande que tenemos en el futuro y que ellos son en este momento los que se tienen que encargar de coger las riendas igual que las cogimos nosotros en tiempos difíciles para conseguir que esta sociedad fuera más justa y más igualitaria. No es fácil , sin embargo,  la idea de seguir cambiando el mundo, de seguir transformando el planeta y de seguir disfrutando de todo lo que la vida nos ofrece es lo que nos ayuda a levantarnos cada día y a seguir impulsando todo lo que llevamos dentro.

Playa  o montaña: Imprescindible las dos para mí, soy de montaña y mi paraíso es venirme aquí a la Costa Dorada.

Vino o cerveza: Las 2, vino para comer y cerveza para los momentos de compartir

Los primeros comienzos del cine, no me canso nunca de volver a disfrutar de esas películas de Charlie Chaplin, me parece maravilloso me parece un genio absoluto y no me cansaré nunca de volver a ver todas sus películas.

Un color: el Azul

Una comida: las legumbres en cualquiera de sus maneras y cocidos

Una canción: Me gusta mucho Paolo Conte, vie vie

Muchísimas gracias Ana Luisa por acercarnos a tu historia y ese legado que quieres dejar, ha sido un verdadero placer compartir contigo.

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1 comentario en «Entrevista a Ana Luisa López»

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