La importancia de desparasitarse.

¿Padeces un deseo incontrolable de comer carbohidratos? ¿Tienes a menudo somnolencia o fatiga? ¿Padeces habituales migrañas y dolor intestinal? ¿Sufres quemazón, picor o falta de deseo sexual? Estos son algunos de los síntomas más habituales de la candidiasis.

Habitualmente tenemos conciencia de los problemas de salud que comportan bacterias y virus, pero no tanta en cuanto a

hongos y a parásitos, que también producen infecciones y problemas de muchas índoles, pues suelen situarse en cualquier órgano (pulmones, hígado, vejiga o aparato genito – urinario).

Estas infecciones son responsables de una multitud de síntomas y enfermedades, desde dolores articulares y fatiga crónica hasta diversos trastornos del sistema defensivo e inmune y afecta a más gente de lo que pueda parecer.

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Los parásitos y sus variadas clasificaciones atacan diversos tejidos del organismo y se comportan succionando, destruyendo los tejidos y produciendo de esta forma una amplia variedad de trastornos como alergias (especialmente alimentarias), fatiga no explicable o síntomas crónicos intestinales.,

Los hongos, y en particular la Cándida, actúan también succionando e irritando los tejidos, y además tiene gran facilidad de movilidad en el organismo, pasando de intestino a aparato genito -urinario en cuanto se intenta neutralizar.

La Cándida puede producir también muchos problemas de salud, siendo la Vaginosis Bacteriana o la Vulvovaginitis Candidiásica, que son la causa más frecuente de infección vaginal en mujeres en edad fértil.

Los tratamientos que puedan facilitar el control de parásitos (en particular intestinales), deberían observar la propia acción antiparasitaria (cercaria, larvas y huevos), como su prevención (repelente, control de pH), así como ser útil en la minimización de los efectos y brotes que pudieran provocar. Además, será imprescindible la modulación del sistema inmunitario.

También en los tratamientos para Cándidas se debería considerar tanto la acción anti fúngica, el control de pH y la modulación del sistema inmunitario

Por ello, la inclusión de elementos nutricionales a los tratamientos habituales podría mejorar la actividad anti- parasitaria y anti- cándida.

El 75% de la dieta han de ser verduras de temporada,

* Alimentos fermentados ricos en prebióticos y probióticos, Kéfir, kimchi, té kombucha, chucrut…

* Proteína vegetal: legumbres, quinoa, bulgur…

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* Polifenoles por su acción antioxidante y antiinflamatoria, AOVE, aceite de coco, especias como el orégano, frutos secos, semillas, té verde.

Dentro de estos nutrientes, destaca la Lactoferrina, una proteína que transmite la madre a los neonatos como fuente de defensas naturales.

La literatura médico-científica internacional le reconoce la capacidad de intervención en casos de ataques por parte de virus, bacterias y hongos.

La Lactoferrina actúa frente a los hongos y levaduras, y existen estudios con el género Cándida spp. (Cándida albicans y Candida krusei).

No permite a este hongo- parásito el secuestro- succión de Hierro como por la alteración de la permeabilidad de la superficie celular de las cándidas, dejándolas desprotegidas. Además de la acción anti fúngica directa, también está comprobado la acción beneficiosa de la Lactoferrina sobre las lesiones de los hongos lejos del tracto intestinal, debido probablemente a la acción mediadora de las enzimas digestivas.

Además, mantiene la producción de Bifidus y favorece el crecimiento de la flora bacteriana intestinal buena, con efecto prebiótico y probiótico.

 Isabel Holgado @la revolución del bienestar

Experta en dietética y nutrición.

Si quieres saber más sobre alimentación y tratamiento natural.

Nutricionisabelholgado@gmail.com

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1 comentario en «La importancia de desparasitarse»

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