Hoy en día no podemos concebir un celuloide sin banda sonora. Actualmente todas las películas están acompañadas de su música, aportándonos distintas emociones a lo largo del guion. 

Nos ayudan a comprender como se siente el protagonista, a crear tensión, amor, nerviosismo… 

Probad a poner el volumen a cero visionando una película de terror, veréis que el miedo casi desaparece. 

Se denomina BANDA SONORA a la música cinematográfica compuesta especialmente para el cine. Este tipo de música desempeña una doble función: reforzar el significado de las ideas que, por sí solas, las imágenes no son capaces de expresar y, a su vez, establecer un vínculo narrativo continuo en el discurso cinematográfico, contribuyendo a dar credibilidad a la acción

La primera banda sonora nació en el 1908 de manos de los compositores Camille Saint-Saëns y Mihail Ippolitov-Ivanov, poniendo emoción en la cinta: El asesinato del duque de Guisa y Stenka Razin. Pero este fue un hecho puntual, ya que la mayoría de las películas estaban acompañadas por música conocida e interpretada en directo. Todas las salas tenían algún tipo de acompañamiento musical, desde un simple piano a una orquesta completa. 

Con la llegada del sonoro desapareció este acompañamiento en vivo, y comienza a crearse música específica para las películas. «La música debe suplantar lo que los actores no alcanzan a decir, puede dar a entender sus sentimientos, y debe aportar lo que las palabras no son capaces de expresar» Bernard Herrmann.

La música y el cine 1

Las mejores bandas sonoras

¡QuÉ complicado, no creéis? Pero voy a destacar unas cuantas, seguro que coincidiremos en algunas. 

Max Steiner (Lo que el viento se llevó) 

Bernard Herman (Psicosis)

Miklos Rosza (Ben Hur)

Henri Mancini (La pantera rosa) 

John Barry (Memorias de África) 

John Williams (Tiburón, Superman, ET) 

Vangelis, (Carros de fuego) 

Howard Shore (El señor de los anillos) 

“Fiebre del Sábado Noche” (Bee Gee’s) 

“Grease” (J.T. y O.N.J.)

“Por fin es viernes” (Donna Summer),

“Xanadú” (E.L.O. y O.N.J.) 

“Fama” (Irene Carra), “Dirty Dancing”… son bandas sonoras que marcaron el estilo de una generación y que en las pistas de baile de la época eran de lo que más se escuchaba; fueron grandes éxitos de taquilla aunque quizás algunas eran cintas algo mediocres, pero que las bandas sonoras auparon a lo más alto. 

En muchos foros, el CINE está considerado como ARTE TOTAL. ¿Por qué arte total? Pues porque engloba varias modalidades de arte, cada una de ellas independiente, pero que unidas pueden dar lugar a una obra de arte. 

Estas modalidades son, en primer lugar, la literatura. Un buen guion cinematográfico puede ser una magnífica obra literaria, de hecho, muchos guiones están basados en grandes obras literarias. 

En segundo lugar, arte visual. Una buena fotografía, un buen discurso visual, pueden estar a la altura de cualquier exposición tanto de pinturas como de fotografías de cualquier museo. 

En tercer lugar, arte musical. Como ya se ha referido en varias ocasiones a lo largo de este trabajo, hay bandas sonoras que pueden estar a la altura de composiciones de los grandes maestros de todos los tiempos.

Con todo esto, una obra de arte en el aspecto literario, unida a una obra de arte en el aspecto visual y unida a una obra de arte en el aspecto musical, pueden dar lugar a una obra de arte total. 

Para concluir, la MÚSICA en cualquier disciplina nos aporta todo tipo de emociones y sentimientos. Nos ayuda a viajar a distintos lugares, a soñar, a sentir, a multiplicar nuestras sensaciones… si eso lo juntamos con el cine, nos hallamos en las puertas del cielo. Para poder entrar, solo nos hace falta dejarnos llevar y ya disfrutaremos plenamente del placer de dos artes supremos. El CINE y la MÚSICA. 

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