La química de los Aceites Esenciales

Como ya os he explicado en anteriores artículos, los aceites esenciales son compuestos aromáticos que, por su estructura soluble en lípidos, tienen una composición muy similar a nuestras membranas celulares y eso hace que tengan una gran facilidad para penetrar en nuestras células, cuando se aplican tópicamente pueden viajar a través del cuerpo en cuestión de minutos.

Una sola planta como la Lavanda puede llegar a tener hasta 200 componentes químicos diferentes, por ejemplo, acetato de linalilo, linalol, terpinenos, nerol, limoneno, eucaliptol, taninos, ácido capróico, glicólico…, esta variedad de componentes son la razón por la que los AE no alteran la homeostasis (Estado de equilibrio entre todos los sistemas del cuerpo que se necesitan para sobrevivir y funcionar correctamente).

Una sola especie de planta puede tener varios quimiotipos diferentes, dependiendo de la ubicación de la planta, el ambiente de crecimiento, el ph del suelo, las horas de sol, la cantidad de lluvia o la época del año en la que ha sido destilada pueden provocar variaciones en la composición. Por ello es tan importante hacer controles de la calidad de los AE destilados.

Y ¿Cómo se mide esa composición?  Con un aparato que se llama Cromatógrafo de gases y una espectrometría de masas. Este tipo de análisis son costosos, pero dan seguridad a la hora de utilizar un producto con garantía.

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En el mercado existen muchos aceites adulterados y eso es un peligro para nuestra salud. Esta es una de las razones por las que es importante conocer el origen del producto y darse cuenta que el precio de un AE puro tiene su justificación.

Como siempre, te aconsejo que cuando vayas a introducirte en el mundo de los Aceites Esenciales y sus usos, busques a alguien que pueda guiarte, los AE bien utilizados son maravillosos pero un mal uso puede provocar males importantes.

Anna Palacín

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