Tal como comenté en mi primer artículo sobre arte, “el arte no es sólo un intento de imitar la naturaleza que nos rodea, sino que es capaz de dotarse de alma” aunque es mucho más que esto.

Entre tantas cualidades y bondades que posee, el arte es el vehículo que su conductor utiliza como poderosa vía de comunicación, pero no estaría completa toda la información que éste transmite sin el estratégico uso del color.

El artista utiliza los variados colores que el ojo distingue basados en una rueda catalogada de colores primarios y secundarios que conforman el conocido “CIRCULO CROMÁTICO

Todo artista plástico y visual debe conocer a la perfección el uso y capacidad que tienen y como combinar acertadamente estos colores a fin de recrear o sugerir diferentes ambientes y/o emociones. Hay estudios que demuestran que cada color nos evoca diferentes sensaciones y no sólo es utilizado por los pintores sino en marketing como herramientas en publicidad, diseños de webs, moda, decoración, etc.…

Podríamos resumir los colores principales en este artículo y descubrir su simbolismo, así como su efecto psicológico y terapéutico, tanto en negativo como en positivo.

Hablemos del blanco. En la superposición de colores luz (se denomina como “síntesis aditiva de color”) el color blanco resulta de la suma de todos los colores luz, todo lo opuesto al negro que es resultado de la ausencia de luz. Hay quien afirma que el blanco y el negro no serian colores sino tonos, pero no me quiero desviar del tema principal que es la asociación de los colores con las sensaciones humanas.

· El color BLANCO lo relacionamos con la pureza, limpieza, inocencia y optimismo. Su uso es apropiado en lugares como hospitales dando una aséptica sensación, el blanco utilizado por las novias simbolizan pureza y positividad, es un color “comodín” pues es combinación ideal con cualquier otro color.

· El AMARILLO es el color de la innovación, de la inteligencia, su uso en exceso nos genera demasiada actividad mental y por consecuencia agotamiento, pero en una equilibrada medida produce una placentera estimulación mental.

· El NARANJA es el color de la energía y a la vez nos genera cierta tibieza. Los colores tibios o cálidos como el naranja están asociados al fuego por eso son tan enérgicos y poderosos.

· El ROJO es el color del poder, energía, sensualidad, pasión, impulsividad, valor, agresividad o atención. Es un color muy potente y nos transmite plurales y enérgicas sensaciones. El rojo nos puede evocar sensaciones desde el amor y la pasión hasta advertirnos a través de su uso en las señales informativas de un posible peligro.

· El AZUL es el color de la estabilidad, la verdad, armonía o responsabilidad. Es un color muy utilizado para transmitir seriedad y tranquilidad. Pertenece a la gama de colores “fríos”, no tiene la tibieza del fuego, pero si la capacidad de disipar dudas y temores.

· El PÚRPURA es el color que nos transmite una ambigüedad, combina la serenidad del azul y la energía del color rojo. Se suele asociar con la nobleza, riqueza, poder y ambición.

· El VERDE es el color de la frescura, armonía, naturaleza y equilibrio. Representa la vida y la renovación del cuerpo y la mente por lo que nos transmite mucha paz. Como ocurre con el púrpura, el verde es el color resultado de las combinaciones primarias entre amarillo y azul con las características resultado de su fusión.

· El NEGRO es el color de la elegancia, poder, silencio, magia, misterio, temor y luto y aunque es solemne, también inspira sobriedad y seriedad. Como el blanco es un color “comodín” ya que utilizado junto a cualquier color puede complementar y transmitir otras muchas emociones.

La sensación de los colores 1

Estas son las sensaciones que en líneas generales vienen ligadas a cada color, aunque por supuesto, los múltiples matices que obtenemos entre unos y otros nos transmiten sutiles diferencias. Véase que del negro al blanco podemos obtener múltiples tonos grises y ya que lo mencionamos, el gris es el color de la neutralidad y equilibrio y sus distintos matices pueden resultar tibios o fríos según su intensidad, nos puede evocar frescura, pero también la ausencia de color vibrante lo pudiera conferir aburrido, así que usado estratégicamente junto al negro y blanco resulta una combinación elegante y dinámica no exenta de un dramatismo mágico y envolvente.

Un ejemplo de ello podría ser la obra de Picasso “Guernica”.

El pintor elije el color para su obra según lo que necesite comunicar, hacer sentir o emocionar.

Y llegado este punto, espero que estas asociaciones de sensaciones y color te sirvan para condicionar tu estado de ánimo, decorar tu hogar, vestir o trabajar.

Usa su poder

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