Testigos de una mentira!!

Imágenes que conmueven, locuras que parecen de otros mundos,

¿sabemos a donde vamos?

¿sabemos que todo es una mentira?

Universos paralelos, un diálogo que no existe, pero lo quieren hacer creer. Hombres muriendo, mujeres y niños escapando del hambre,

del despojo, de la muerte en vida, y ellas allí, erguidas entre las palabras que se despedazan en frases huecas y sin sentido.

Es un golpe fuerte a la razón, es competir con el sentido común y la legitimidad de las emociones, son la contradicción de la muerte.

Son hermosas, coloridas, acomodadas con esmero, todo lo opuesto a una guerra que es grisura, olores putrefactos, desorden e injusticia, y ellas allí, testigos de músculos que laten duros, que desconocen el sentido de un muñeco perdido entre bombas y metrallas, desconocen ancianos revolcados ¡en el recuerdo de guerras pasadas, y ellas allí!!

A alguien se le puede ocurrir, que en el mismo momento que las personas caen, se pierden, mutiladas y cegadas por la locura, ciudades destruidas y el olor penetrante que lo cubre todo, alguien puede pensar que, en una mesa rodeada de intenciones laberínticas, donde lo que tendría que estar sobre la misma es la muerte injusta de tantas personas, ¿estén ellas?

Aparatosas, casi artificiales, sin movimiento, faltas de vida.

¡¡Ellas, sí!! Flores hermosas, adornando un salón con elegante protocolo, donde no estaría ausente el veneno de mentes enfermas. Parece increíble pensar en alguien sensible, decorando un ámbito donde se negocia con el dolor de la humanidad, y colocando allí hermosos arreglos florales.

¡Ellas, las flores, no son culpables!!

Solo testigos de una mentira.

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1 comentario en «Testigos de una mentira»

  1. Excelente reflexión. Felicitaciones a esa mujer sensible que con palabras sencillas nos señala una realidad infame en la que está viviendo el mundo

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